Filmadoras

· Formato:

El tamaño del tambor o el ancho de filmación de un dispositivo de arranque determina el área de filmación máxima que se puede exponer de una vez. En los sistemas de tambor los formatos pueden variar entre los 33 y los 130 centímetros.

En los de arrastre el ancho suele estar entre los 31 y los 48 cm, mientras que en longitud pueden tener desde unos pocos centímetros hasta un rollo completo de película. Cuanto mayor es el área de filmación más se amplían las aplicaciones del dispositivo de salida (postres, mapas, imposición…) y aún más importante que el tamaño máximo de filmación es el número de imágenes que se pueden filmar en una sola película durante una única exposición.
Cada vez que se cambia la película en la filmadora se consumen unos pocos minutos. Si sumamos a esto el tiempo de procesado de la película, hace que la disminución de estos tiempos sea crucial a la hora de rentabilizar el trabajo de la filmadora.
Como el proceso de separación de color requiere la filmación de 4 fotolitos, lo más ventajoso sería que se pudieran filmar a la vez.
Formatos de al menos 46 ó 64 cm tienen espacio para cuatro hojas de formato A4 (incluyendo todas las marcas). De este modo se puede optar por filmar 4 separaciones o bien 4 páginas sin cambiar de película.
Con la llegada de la imposición digital, se componen áreas de gran tamaño que precisan formatos mayores de filmadoras. Esta técnica posibilita que sea prescindible la manipulación de fotolitos durante la imposición, una mayor velocidad de filmación y la posibilidad de filmación directa a la plancha.

· Diodos láser contra Argón y Helio-Neón

Un láser de Argón produce un rayo luminoso de intensidad muy alta, de color azul verdoso que suele estar entre los 450 y los 500 nanómetros (nm).
La intensidad de este láser permite tiempos de exposición muy rápidos y/o el uso de películas menos sensibles. Esto significa que el rayo láser no tiene que enfocar el punto sobre la película durante mucho tiempo para alcanzar la densidad requerida.
También entonces cabe la posibilidad de utilizar películas menos sensibles que son más baratas. Este tipo de láseres de Argón son los más caros, pero el coste de la película es menor. La emulsión de haluro de plata de la película es sensible a la luz azul. Este tipo de películas están muy desarrolladas en términos de calidad y variedad, y suelen ser un 20% más baratas a las sensibles al rojo o a las infrarrojas.
La alta energía de este tipo de láseres los hace idóneos para CTP, además por lo general  las planchas que se utilizan en estos sistemas son sensibles al azul.

Los láseres de Helio-Neón (HeNe) emiten luz roja, que está en 630 nm y son más pequeños y más baratos que los de Argón, pero no proporcionan tanta energía y necesitan material sensible al rojo, no siendo adecuados para películas de baja sensibilidad o planchas, además de que las películas sensibles al rojo son más caras.

El diodo láser emite luz roja o infrarroja (por encima de los 760 nm), y emiten luz fuera del espectro visible, ya que el límite de la visión humana está en 760 nm.
A diferencia de los láseres de gas, en los que la luz se crea mediante la excitación de un gas, los diodos son dispositivos en estado sólido hechos con semiconductores. Esto hace que sean mucho más pequeños (menos de media pulgada de longitud), producen energía de forma más eficaz, son más duraderos y menos caros que los de gas.
La luz de un diodo láser además es fácil de modular (encender y apagar). En los láseres de gas, la modulación se consigue a través de una óptica que absorba o refleje la luz constantemente emitida. Como consecuencia, los diodos láser utilizan una óptica menos compleja y cara.
El tamaño del punto y la calidad de éste son los aspectos más claves en relación al cabezal que se use. En el caso del láser de Argón, tenemos que el punto que genera es el de mayor calidad debido a la longitud de onda del rayo y al tipo de películas usadas para esta luz.
A 480 nm, el haz de luz que emite es un 25% más estrecho que el de Helio-Neón y casi un 50% más estrecho que la luz que emite el diodo láser. Por lo tanto, se puede enfocar mejor, creando puntos más pequeños que mantienen el nivel de detalle.
Esto, en relación con un semitono, se traduce en puntos duros, ya que los puntos blandos generan un flequillo que tiende a perderse, causando variaciones en la forma y el tamaño de los puntos.
Debido a su baja energía y al uso de película sensible al rojo o al infrarrojo, el diodo láser genera un punto más grande y blando, además de ser más sensible a las variaciones de temperatura que los de gas, pudiendo alterar la transición de tonos o acortar el rango tonal.

· Calidad del Sistema Óptico:

Una vez que el láser crea la luz, el rayo se ajusta mediante lentes y aperturas para adaptarse a un determinado tamaño de punto y forma de punto.
La luz ya angulada se envía a la cabeza grabadora a través de espejos o de fibra óptica.
La posición de todos estos componentes es muy importante, ya que los puntos más consistentes se obtienen cuando la cabeza de grabación:
1.Opera a una distancia corta de la fuente de luz y de la película. La luz se difumina, se desenfoca y se hace menos intensa cuanto mayor sea la distancia.
Además, cuanto mayor sea la distancia entre el cabezal y el soporte, más susceptible es el sistema a las vibraciones, por lo que la densidad, la definición y la precisión de los puntos será más consistente cuanto menor sea la distancia que tenga que recorrer la luz.
2.Refleja la luz sobre la película desde una distancia y un ángulo constantes. El ángulo que mejor consistencia dará será el de 90º.
3.Usa el menor número de partes movibles posible.

La cabeza de grabación en un dispositivo de arrastre se fija en una posición. Un espejo giratorio, pero también fijo, refleja la luz a ángulos diferentes hasta describir una línea completa.
Desafortunadamente, los puntos en el centro de la línea son redondos y duros y se van volviendo blandos y menos densos a medida que se ubican al final o al principio de la línea (es lo que se denomina “puntos volantes”).
La forma de los puntos voladores se podría corregir con lentes especiales, aunque esto podría comprometer su densidad. Para lograr la misma consistencia en toda la línea de puntos de semitono, se debe usar una sofisticada lente de enfoque que limite el ángulo para una exposición adecuada.
El problema de los puntos volantes se elimina en los mecanismos de tambor, ya que el cabezal mantiene una distancia constante con la película y refleja siempre la luz al mismo ángulo respecto a la película.
Esto es posible en parte por la curvatura del tambor, y an parte por el hecho de que el cabezal se mueve a lo largo de la película.
Si el radio de la cabeza grabadora respecto al tambor no es constante, el mismo ángulo de reflexión adoptado para filmar los puntos equidistantes se traducirá en puntos diferentes en cuanto a forma y dureza.

Esto es evidente sobre todo en los dispositivos de tambor interno, debido a que la distancia que debe recorrer el rayo desde el cabezal a la película es mayor. Debido a esta larga distancia, se necesita una luz más potente, lo cual significa mayor apertura que provocará que el tamaño del punto no pueda ser tan pequeño como el que puede producir un dispositivo de tambor externo:

Filmadora de tambor interno

Filmadora de tambor interno

La luz en un dispositivo de tambor externo se proyecta a la película desde una distancia extremadamente corta y un ángulo constante. Incluso si el tambor no es perfecto en su superficie, el error de densidad y forma de punto es mínimo. La precisión en la colocación tampoco se verá afectada.
Debido a su tamaño y a su peso, la rotación de un tambor externo es lenta, comparada con la velocidad de giro de un espejo en un tambor interno.
La cabeza de grabación de un dispositivo de tambor externo está asegurada a un sinfín. Este tornillo sinfín mueve la cabeza grabadora a través de la película, esto hace que la máquina deba ser estable y resistente a estas vibraciones.
El espejo giratorio en un dispositivo de tambor interno será mucho más sensible a las vibraciones, agravando este problema la larga distancia que debe recorrer la luz hasta alcanzar la película.
Los problemas de exactitud de la circunferencia en los dispositivos de tambor interno se agravan con el tamaño (cuanto más grande, más problemas). Esto hace que los dispositivos de tambor externo sean más apropiados para filmaciones de gran formato.
Sin embargo, en pequeño formato, los problemas que se puedan generar en un dispositivo de tambor interno son mucho más fáciles de controlar.

Filmadora de tambor externo

Filmadora de tambor externo

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~ por produccionimpresion en enero 13, 2009.

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